En Francia, se asocia a la gastronomía del país que también ha entrado en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Es un elemento básico de las mesas francesas.
En jamón, existe la categoría seco y cocido:
El jamón se corta en la parte posterior de la #cerdo. Es una parte noble que hará del jamón un signo de abundancia, de opulencia en la Edad Media. Gracias a este pasado, el jamón es hoy un monumento de nuestra #gastronomía.
Hoy en día, el jamón cocido es la producción de #Fiambrería el más grande de Francia. Debe respetar unas especificaciones muy estrictas para su elaboración:
- La carne debe proceder de la extremidad posterior del cerdo.
- Es sólo jamón salado.
- Debe ser salado en salmuera.
- Se encuentra al vapor, estofado, en paño, en caldo con o sin hueso.
Se pueden añadir otros ingredientes para darle sabor: especias, hierbas de vino, alcoholes, azúcares… pero el jamón blanco clásico sigue siendo el más habitual.
Para su fabricación, como el #jamón cocinado, sólo se autoriza la parte posterior del animal. Requiere saber hacer, es un verdadero arte de la mesa. Los artesanos deben ser muy pacientes. Cada uno de los jamones se frota varias veces con sal de forma artesanal. Luego se someten a maduración.
Su sabor puede variar según varios criterios:
- La técnica de la salazón
- La raza de los cerdos.
- Su alimentación, su método de crianza
- La conducta de secado
- La duración de la maduración.
Finalmente, estos jamones pueden beneficiarse de diferentes denominaciones y menciones especiales que les permitan ganar notoriedad y reconocimiento.